2. Colomer, T. (2002). La enseñanza de la literatura como construcción del sentido
Palabras clave: lectura, interpretación, cultura
La autora comienza dando por supuesta la importancia de la literatura como representación del mundo de la experiencia, y postula que la literatura sirve tanto andamiaje para la experiencia de la capacidad simbólica del lenguaje, como escenario natural del desarrollo de la motivación y adquisición de habilidades de acceso a la lengua escrita. Así, la construcción discursiva de las formas de representación de la realidad presentes en la literatura, proyectan nuevas luces interpretativas para el o la lectora, ampliando su forma habitual de ver el mundo.
La autora comienza dando por supuesta la importancia de la literatura como representación del mundo de la experiencia, y postula que la literatura sirve tanto andamiaje para la experiencia de la capacidad simbólica del lenguaje, como escenario natural del desarrollo de la motivación y adquisición de habilidades de acceso a la lengua escrita. Así, la construcción discursiva de las formas de representación de la realidad presentes en la literatura, proyectan nuevas luces interpretativas para el o la lectora, ampliando su forma habitual de ver el mundo.
La lectura literaria, en este sentido, conlleva una práctica educativa centrada en dos líneas de fuerza: la lectura directa de los textos por parte de los y las aprendices y la lectura guiada para enseñarles la forma de construir sentidos cada vez más complejos.
Para sentar las bases de la educación literaria, la autora se sirve del acceso a los textos en la etapa infantil, sintetizando el progreso lector en diversas etapas. Primeramente, la adquisición de un sistema de símbolos; el uso de la imagen para la construcción de sentido; la adquisición de la conciencia narrativa, donde la asociación de ideas entre los elementos textuales expuestos crece y se complementa con la ilustración como elemento constructivo de la historia; y finalmente, la ampliación de la experiencia, referida a la relación entre realismo y fantasía, pues “solo cuando las historias han emergido como conciencia de la ficción, los niños pueden empezar a utilizarlas para explorar el mundo tal como podría ser.” (Colomer, 2001, p. 11).
En síntesis, promover la lectura y enseñar a leer son los dos ejes sobre los que discurre la innovación de la enseñanza de la literatura. Estos dos objetivos intentan generar formas de articulación estables que responden a la conexión entre: recepción y producción literaria; recepción del texto y la elaboración de discurso sobre el texto; la interpretación y los conocimientos que la hacen posible; la educación lingüística y la educación literaria. Esta posibilidad de acceso a una forma más compleja de articulación discursiva ofrece a la literatura como instrumento para pensar mundos posibles, para pensar en éste de otras formas, o para construir e interpretar la propia experiencia subjetiva.
Fuente:
Colomer, T. (2001) La enseñanza de la literatura como construcción de sentido. Lectura y Vida, 22/4, pp. 1-19.