6. Beach et al. (2006) Assessing and evaluating student ́s learning
Palabras claves: retroalimentación, evaluación, aprendizaje
A lo largo de este capítulo, las y los autores listan de manera concreta diferentes formas de evaluar la lectura de los y las estudiantes. Parten sobre la base de que la forma en que cada profesor/a comprende la literatura influye de manera sustancial en cómo ésta será evaluada en la sala de clases de esa/e profesor/a. A pesar de esto, proponen eliminar la evaluación como contraste grupal (correcto/incorrecto; dentro/fuera del promedio; etc) sino que siempre debe evaluarse desde la mejora personal, evitando el daño de la autoimagen como lector de cada estudiante.
A lo largo de este capítulo, las y los autores listan de manera concreta diferentes formas de evaluar la lectura de los y las estudiantes. Parten sobre la base de que la forma en que cada profesor/a comprende la literatura influye de manera sustancial en cómo ésta será evaluada en la sala de clases de esa/e profesor/a. A pesar de esto, proponen eliminar la evaluación como contraste grupal (correcto/incorrecto; dentro/fuera del promedio; etc) sino que siempre debe evaluarse desde la mejora personal, evitando el daño de la autoimagen como lector de cada estudiante.
Con este fin, listan una serie de elementos que siempre deben tenerse en cuenta como los objetivos de la evaluación literaria: informar a los estudiantes qué están haciendo y cuán bien lo están haciendo; un plan para la mejora potencial a lo largo del tiempo y; una forma de autoevaluación que permita a cada estudiante determinar (por ellos y ellas mismas) qué requieren para su mejora personal.
El texto se divide en seis subtítulos:
- Alternativas para reemplazar las pruebas de “correcto/incorrecto”, tales como los diarios de lectura, la escritura de ensayos y las discusiones en clase.
- Estrategias a la hora de dar retroalimentación, entre ellas, retroalimentar a partir de uno o una misma como lector, enseñarles a coevaluarse, retroalimentación oral, grabada o escrita, siempre recordando la ZDP.
- Criterios evaluativos: la importancia de usar plantillas y modelos a la hora de trabajar con un género nuevo, el uso de rúbricas y cómo construirlas.
- Determinación del aprendizaje de los y las estudiantes a partir de la constante reflexión y análisis evaluativo.
- Diseño de evaluaciones a partir de las preguntas “¿qué aprendieron?, ¿qué espero que hayan aprendido?, ¿han mejorado?”, qué formato de evaluaciones elegir a partir de diferentes objetivos y en qué fijarse para estas decisiones pedagógicas.
- El uso de portafolios como evaluación.
El texto, en definitiva, es una buena guía de consulta ante la creación de evaluaciones para la lectura. Cuenta con ejemplos claros y consejos concretos que siempre vale la pena releer, tales como evitar etiquetar a nuestras y nuestros alumnos y los objetivos que no debemos olvidar a la hora de enseñar literatura. En particular, me gustaría rescatar de este texto que está escrito siempre desde la perspectiva del estudiante, giro que no siempre se da a la hora de la formación docente, constantemente centrada en la/el profesor/a. Esto lo podemos observar, por ejemplo, en la siguiente cita “when they may not be effective in writing a five-paragraph essay, they may be highly effective in writing a rap lyric” (p. 238). Presentan, de esta forma, una concepción de la evaluación cómo una herramienta para la autoformación de cada estudiante, que evita a toda costa la creación de inseguridades, negligencias y ansiedad, en que el/la docente no es más que un facilitador/a de un proceso personal.
Fuente:
Beach et al. (2006) Assessing and evaluating student ́s learning. How do I know what students’ have learned? New Jersey, London:Lawrence Erlbaum Associates.